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La productividad que viene de dentro

De nuevo otro artículo de productividad personal via Thinkwasabi. Productividad en estado puro, como aumentar tu rendimiento creativo siguiendo tres puntos básicos: Alimentación, Descanso y Ejercicio.

Hay una productividad de la que se habla muy poco y que tiene que ver con tu cuerpo: cómo lo cuidas, cómo descansas, cómo lo ejercitas y con qué combustible lo recargas. Yo descubrí esto muy tarde, pero a tiempo de corregirlo. Mi Productividad también mejoró cuando me empecé a cuidar.

Uno dice “productividad” e inmediatamente piensa en listas de tareas, en concentración y distracciones, en Email, en reuniones, en prioridades, en urgencias… en todas esas cosas típicas de las que hablamos los que hablamos de esto. Pero casi nadie lo asocia con estas tres cosas: Alimentación, Descanso y Ejercicio.

Cuando hace unos años puse a mi salud y mi cuerpo como mi prioridad número uno, y empecé a tomarme muy en serio esos tres rincones, no tenía ni la más mínima idea del impacto que todo ello tendría en mi rendimiento.

Energía, lucidez, creatividad, empuje, claridad, entusiasmo, habilidad… Todo ello vino de la mano de cuidar y mejorar estos importantísimos rincones:

  • Alimentación. Empecé a comer bastante fruta y sobre todo verdura, eliminando la basura de la que me alimentaba.
  • Descanso. Cuidé al extremo el sueño nocturno (regularizando hábitos, asegurando un mínimo de horas…). Y también el descanso diurno, empeñándome en desconectar y descansar en serio.
  • Ejercicio. Empecé a mover un culo que había estado pegado a una silla durante quince años. Primero caminando y después corriendo.

Dejando a un lado los obvios beneficios para mi salud y mi bienestar, mi Productividad experimentó un crecimiento increíble. “¿Cómo pude trabajar tanto tiempo sin esto?”, me pregunte. “Ah, sí, ya lo sé. No trabajaba, intentaba trabajar”.

Esta otra “productividad” no la encontrarás en un blog, ni en un seminario, ni en el último libro o instalando una aplicación. Pero está ahí mismo. Está detrás de tu lista de la compra y en tu cocina. También cuando te vas a cama y tomas ese descanso como algo sagrado. Y también cuando sales a caminar, correr o jugar un partido con los amigos.

Esto no es una recomendación de tu médico de cabecera. Es una pequeña confesión de alguien que trabajaba muy mal y ahora mucho mejor. Gracias a esa productividad que viene de dentro.

— Berto Pena

Me quedo esta frase: La productividad que viene de dentro.

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Nuevas líneas de negocio en Multimets Formación

Fempsa, Servicios Socio-Sanitario.

Fempsa, servicios socio-sanitario ®es una empresa dedicada a  prestar servicios de ayuda y asistencia a domicilio, atención hospitalaria, gestión geriátrica y centros de día, tecnología de apoyo,  tanto en compra como alquiler, (sillas de ruedas, camas articuladas, grúas, muletas, asideros, barandillas, colchones antiescaras, etc…)

Teniendo en cuenta que en multitud  de ocasiones,  nos encontramos en  la tesitura,  que un usuario nos pregunta por “alguien de confianza” para  un servicio doméstico, aseo personal, acompañamientos, duerme-vela, o en el aprieto de solucionar el problema de la necesidad de una grúa o silla de ruedas durante un pequeño espacio de tiempo sin tener la obligación de comprarla, nuestra empresa cubre estas carencias a modo de ejemplo y conjuntamente diversas áreas sociales,  como sanitarias.

Fempsa, servicios socio-sanitario ®, esta formada por un equipo de profesionales de asistencia a domicilio, auxiliares de enfermería,  geriatría, canguros, animadores sociocultarales,  trabajador social, psicólogo , fisioterapeuta, médicos de familia, logopedas,   etc. con una dilatada experiencia en el cuidado y atención de personas. que se encargan de proporcionar ayuda a enfermos, ancianos  y discapacitados que precisen de un apoyo en el día a día; ayuda a la movilidad, aseos, labores domésticas, paseos,  acompañamientos,  duerme-vela en hospitales…tanto de forma continua,  como eventual. Nuestros servicios son:

AYUDA A DOMICILIO
– Apoyo en el aseo personal.
– Ayuda con las comidas y la alimentación.
– Ayuda en gestiones varias.
– Movilizaciones dentro y fuera de la vivienda.
– Supervisión de la medicación.
– Colaboración en las tareas domésticas.
– Podología a domicilio.
– Fisioterápica a domicilio.
– Peluquería a domicilio.

SERVICIOS A DISCAPACITADOS
– Ayuda a la movilidad
– Aseos en cama o baño
– Cambios posturales
– Ejercicios de rehabilitación psico-fisica
– Realización y administración de comidas
– Realización de tareas domésticas
– Acompañamiento y participación en actividades de ocio
– Prevención de escaras
– Supervisión de medicación.
– Servicios de AYUDAS TÉCNICAS en el hogar, sillas de rueda, camas articuladas, colchones, grúas de transferencia, cojines antiescaras, etc. TANTO EN VENTA COMO EN ALQUILER

CUIDADO INFANTIL:
– Cuidado y acompañamiento de los pequeños
– Servicio primera hora desde las 7:00 a.m
– Llegada y recogida del colegio.
– Acompañamiento en tareas escolares, extraescolares y fiestas
– Cuidado de lactantes y de las madres en el post-parto
– Servicio canguros 24h
– Cobertura de servicios en periodos de maniobras, misiones o en guardias de los padres.

100% RESPONSABILIDAD CIVIL

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Trabajar con objetivos

De nuevo, como cada semana, vía Thinkwasabi encontramos otra entrada de productividad personal donde nos explica la importancia de trabajar con obejtivos. Gran artículo!!

¿Por qué es tan importante trabajar con objetivos? Porque si no sabes a dónde vas da igual el camino que tomes. Porque si no sabes lo que quieres da igual lo que hagas. Son uno de los ingredientes clave en tu trabajo: algo que permite saber por qué haces las cosas y qué quieres con cada tarea.

A lo largo de mi carrera he podido compartir proyectos y trabajo con gente muy brillante. Todos ellos compartían un rasgo común: se fijaban objetivos en el trabajo. No hablo de alcanzar grandes metas inspiradoras, de proyectos, hablo de cosas concretas que se proponían y que luego traducían en tareas.

Los objetivos inspiran tus acciones. Dan sentido a las 8 horas de trabajo (de marrones, de peleas, de reveses…). Te estimulan, te animan, te mueven a hacer. Te empujan para subir peldaños y la barra de tu esfuerzo. Hacen que saques más (mejor) de ti. Te permiten reorientarte si te pierdes o no sabes qué hacer. Y lo más importante: hacen que todo tu esfuerzo esté dirigido hacia un sitio muy concreto… tus resultados. Los resultados que te piden otros y tú te pides a ti mismo.

En pocas palabras: dan sentido a tu esfuerzo y acercan resultados.

Aunque casi todo el mundo reconoce la importancia de los objetivos en el trabajo, la verdad es que son muchos menos los que trabajan con ellos. O algo peor, caemos en un error bastante extendido: convertir la lista de tareas en mi objetivo, en lugar de convertir mis objetivos en tareas.

«Hoy tengo que terminar todo esto… como sea». Ese es nuestro “gran objetivo” para hoy; y para mañana; y para pasado: tachar cosas en una lista. ¿Eso es lo que nos va a inspirar y, sobre todo, lo que va a traer antes resultados?

Centrarse sólo en las tareas o en la lista a la larga hace que el profesional trabaje en piloto automático, caiga en la peor cara de la rutina, baje su nivel de exigencia personal, se convierta en una parte más de una cadena de montaje y después de tanto tiempo trabajando sobre raíles termine por preguntarse: «¿para qué coño hago yo todo esto?»

Objetivos

Para fijar objetivos no hay que hacer ningún máster. Es, como casi todo en Productividad Personal, cuestión de hábitos. Acostumbrarse a construir tu lista de tareas de “adelante hacia atrás”. Esto es, de los resultados a tus tareas.

  1. Identifica cuáles son los resultados que quieres conseguir (en un proyecto, en un hábito personal, en una gran tarea que lleve días…). Sé muy concreto al definir esos resultados.
  2. Descompón esos resultados en uno o más objetivos. Pueden ser fases, hitos, momentos, terminar algo…
  3. Traduce esos objetivos en tareas concretas. Cosas que irás haciendo diaria o semanalmente. Con ellas luego irás construyendo tus listas de tareas.

De primeras, todo esto puede sonar demasiado analítico. O incluso artificial. Pero es sólo de entrada. Una vez te acostumbras descubres que es la génesis de toda buena organización y planificación en el trabajo. Que es algo indispensable si quieres trabajar por algo.

Porque la diferencia de trabajar con o sin objetivos es la diferencia que hay entre trabajar por algo o trabajar en algo.

— Berto Pena

Aprovecha el tiempo!!!

Vía Thinkwasabi encontramos un nuevo post sobre productividad donde Berto Pena nos da una serie de consejos para exprimir al máximo el tiempo.

Con bastante frecuencia me consultan cómo aprovechar mejor los a veces largos desplazamientos de casa al trabajo y del trabajo a casa. Para los que viven en grandes ciudades y deben recorrer importantes distancias, es un tiempo considerable que todos los días está ahí. ¿Se puede sacar provecho de todo ese tiempo?

Antes de zambullirnos en algunas pistas que quiero compartir contigo, te invito a hacer un rápido ejercicio. Calcula aproximadamente el tiempo que diariamente te lleva ir y volver al trabajo. Luego multiplícalo por todos los días de trabajo de tu semana, mes y año. ¿Qué cantidad te sale?

Si te interesa aprovechar un poco de ese tiempo o exprimirlo al máximo para hacer tus desplazamientos más productivos, hay un puñado de cosas perfectas para esos momentos en los que vas conduciendo o te llevan en transporte público (metro, autobús, taxi…). Desde luego es mejor hacerlo en el trayecto de ida, cuando tu mente todavía está fresca y despejada. A la vuelta, con el cansancio acumulado después de toda la jornada, lo normal es que no tengas muchas ganas.

Enfoca y visualiza tu día

Recorre mentalmente el día que te espera y el plan de trabajo que seguramente dejaste listo el día anterior. Tareas clave y de valor por las que vas a empezar y donde tienes que echar el resto; huecos entre reuniones para las tareas menores… Fija tus objetivos para ese día: ¿qué vas a conseguir hoy? Esa imaginación de tu día hará que empieces con una marcha más de velocidad. (Esto lo puedes hacer tanto si conduces tú como si te llevan.)

Ignora el Email

Leer el email desde casa o de camino al trabajo sólo sirve para desviarte de tu original plan de trabajo. Porque al llegar a tu mesa te pondrás de inmediato con lo que has leído previamente. Hay un momento para cada tarea y una tarea para cada momento. Mientras vas hacia tu oficina puedes hacer otras cosas. Cuando llegues y termines tu primera tarea clave del día, podrás leer el email con toda tranquilidad-atención. (Esto lo puedes hacer tanto si conduces como si te llevan.)

Atrapar nuevas ideas

Las ideas nacen en el momento más inesperado: mientras vas frenando, mientras miras por la ventanilla de un autobús o cuando cambias de estación de metro. En cualquier rincón puedes encontrar una chispa para un proyecto de tu trabajo o personal. Lo primero que hay que hacer con una idea es atraparla. Si vas conduciendo puedes recurrir a las notas de voz de tu teléfono móvil o echar mano de una aplicación como Evernote. Si te llevan puedes sacar tu bloc de notas o tablet, y anotar y dibujar para luego seguir con lo que estabas haciendo.

Transcribir ideas, memorandos o posts

Tengo un amigo que escribe parte de los posts de su blog cuando va conduciendo, simplemente hablándole a su móvil. Con una aplicación como Dragon Dictation puedes convertir tu voz en texto escrito con una precisión bastante alta. Ideas o esbozos de proyectos, partes de informes o un memorando, o bien el inicio de post como mi amigo… cualquier cosa que pase por tu cabeza y que luego vayas a necesitar teclear. ¿Por qué hacerlo dos veces? (Esto lo puedes hacer si conduces… también si te llevan y no tienes miedo a hablar en alto delante de la gente y que te tomen por un lunático 😉

Escuchar audiolibros / podcasts

Muchos alumnos de mi curso online me dicen que escuchan las audiolecciones (en MP3) cuando van de camino al trabajo, en la radio del coche o con su dispositivo móvil. El audio es fantástico para aprovechar los desplazamientos. Puedes ir escuchando música tranquila que te ponga “fino” para la que te espera… o escuchar voz en forma de audiolibros o podcasts. La oferta de audiolibros en español no es muy amplia pero sí la de podcasts. Elige una temática que te interese, de la que quieras aprender o que complemente a tu profesión, y aprende y absorbe con cada kilómetro que recorras. (Esto lo puedes hacer tanto si conduces como si te llevan.)

Aprende otro idioma

Desde perfeccionar un idioma que ya hablas (bien escuchando audiolibros o leyendo un libro de nivel avanzado) hasta ir aprendiendo un nuevo idioma con formidables servicios como Busuu, que precisamente cuenta con aplicaciones móviles (iOS y Android). (Esto lo puedes hacer con más comodidad si te llevan.)

Leer feeds o artículos retrasados

Leer un libro de papel o digital es lo más habitual en estos desplazamientos. Pero también es un momento perfecto para ponerte al día con lecturas profesionales atrasadas. Todos esos artículos que has ido guardando en Evernote o Read It Later, que has marcado como favoritos en Google Reader, o que incluso has impreso y tienes sobre la mesa. Diariamente tienes un rato privilegiado para leer esos artículos especializados, estudios o posts que amplíen tus conocimientos. Prepara con un poco de antelación tus lecturas para mañana y aprovecharás desde el minuto uno. También, naturalmente, puedes leer tus blogs favoritos, con un lector de feeds móvil. (Esto sólo lo puedes hacer si te llevan.)

No hacer nada

Yo, aunque trabajo en casa me muevo mucho por Madrid y viajo a otras ciudades. Muchas veces, aunque durante mis desplazamientos practico muchas de las pistas anteriores, también decido no hacer nada. Conscientemente pongo mi mente en stand-by y miro por una ventana disfrutando del momento. Aprovecho para relajarme. Productividad no siempre es estar haciendo cosas.

Como manejar las interrupciones

De nuevo, vía Thinkwasabi, encontramos otra entrada sobre productividad. Esta vez se trata de las interrupciones.  Berto Pena nos da las claves para obtener más tiempo de calidad a la hora de realizar nuestro trabajo.

¿Y cómo conseguirlo? ¿Cómo proceder cuando alguien te interrumpe?

1.  «Cuanto más dure la interrupción más daño hace». Anota esta frase en lo alto de tu planificación diaria, repítela durante varios momentos del día o escríbela en un post-it bajo tu monitor, pero muévete siempre guiado por ella. La subrayo nuevamente porque cuando la tienes clara de verdad, todo lo que puedas hacer luego es mucho más fácil.

2.  No te dejes llevar por la interrupción. Detrás de ella casi siempre hay otra tarea u actividad que te invita a empezarla (abrir, revisar, escribir, comprobar…). Lo más importante en ese momento es terminar lo que estabas haciendo.

3.  Si la otra persona te incita a parar y cambiar de actividad, intenta posponerlo. “Negocia” los 10 ó 15 minutos que necesites para rematar la tarea en la que te encontrabas, pero pon todo tu empeño en no dejarla a medias. «Déjame que termine esto y en 10 minutos estoy contigo».

4.  Evita la multitarea. Aunque tengas la tentación de hacer dos cosas a la vez, eso sólo contribuirá a complicarlo todo. Eres más resolutivo y rápido cuando te centras en una sola cosa. Tienes tiempo para todo, pero primero una cosa y luego otra.

5.  Trabaja con una libreta o tu aplicación de tareas bien cerca. Muchas interrupciones son tareas o cosas que tendrás que hacer o revisar después. Es mucho más eficiente si paras-anotas-vuelves a tu tarea.

6.  Durante la interrupción utiliza un lenguaje breve y directo. No le “des carrete” a la otra persona porque, como ser humano que es, tenderá a enrollarse y la interrupción se alargará.

7.  “Dirige” la conversación con la otra persona para hacerla todo lo breve, clara y precisa posible. Si se pone a dar rodeos o divagar, tú puedes conducir el diálogo hacia el rincón que te interesa: «dime qué necesitas y para cuándo lo necesitas».

 

Como vencer las tareas “matadoras”

Vía ThinkWasabi encontramos otro post enfocado a la productividad personal que nos ilustra como pelear y vencer con esas tareas matadoras que nos encontramos a diario en el trabajo.

¿Cuándo fue la última vez que te enfrentaste a una tarea que no te apetecía hacer? Yo ayer mismo. Desgana, aburrimiento, tedio y sensación de «uff, qué coñazo hacer esto ahora». Hacer lo que nos gusta es fácil pero hacer lo difícil o lo que no motiva… eso requiere subir un par de escalones más.

Las “tareas matadoras” son cosas poco estimulantes o motivantes que por mucho que nos empeñemos en evitarlas tenemos que hacer. Generalmente son cosas que nos encargan otros. Dado que no salen de nosotros mismos automáticamente les colocamos la etiqueta de “matadora”. Otras, las menos, forman parte de nuestro propio trabajo pero son igualmente desincentivadoras. Sea como fuere son cosas que nos toca hacer pero que sencillamente no nos apetece hacer. Cada vez que les miras a la cara se te cae el alma a los pies.

¿Es posible darle la vuelta a la tortilla y ver esa tarea de otro modo? La respuesta rápida es sí.

La forma en la que yo venzo a estas tareas está precisamente en la propia pregunta que acabas de leer. Es esta: «ver esa tarea de otro modo».

La fórmula para romper la desmotivación que genera una tarea aburrida es cambiar por completo tu punto de vista. Para mí la clave no es la tarea. Eres tú. En la gran mayoría de los casos tú y yo no tenemos que hacer trabajos aburridos… sino trabajos que nos parecen aburridos.

¿Y cómo se cambia de perspectiva? ¿Cómo percibir estas tareas matadoras de otro modo? Ahí van tres pasos elementales, sencillos y súper eficaces para lograr vencer a estas tareas. A mí particularmente siempre me han funcionado bien.

1. Dale un empujón a tu estado de ánimo

La tarea no puede cambiar pero tú sí. Rodearte de estímulos positivos y agradables (y la música es el más accesible y rápido) hará que te sientas mejor y poco a poco te desprendas de la desgana.

Si tu trabajo te lo permite, puedes escuchar tu canción o tu disco favorito. Necesitas generar endorfinas que te hagan sentir mejor y más preparado para esa tarea. Haz una escucha activa de tu música, como si fuera la primera vez. Sé consciente de la música, de cada nota, de cada estrofa que te gusta y te emociona. Paulatinamente dejarás de concentrarte en lo matadora que es esa tarea para prestar más atención a tu estado de ánimo (que va mejorando).

2. Elimina distracciones y tentaciones

Ignora, silencia, cancela o cierra cualquier otra tarea, actividad o herramienta que pueda estar rondando, y que desde luego sea mucho más tentadora y atractiva.

Cosas como redes sociales, messenger, navegador, Email, descargas, teléfono móvil… quita todo eso de en medio para evitar que algo que se cuele por ahí te descentre. Porque si además de la desgana, le añades la desconcentración, entonces no sólo no cambiarás tu forma de ver esa tarea sino que nunca te pondrás con ella. Para mí el segundo paso ineludible es estar a solas con esa tarea.

3. Concéntrate en el primer paso

(Este último punto es, para mí, el más eficaz e importante de todos. Lo utilizo constantemente en mi semana de trabajo y siempre me sirve para doblegar estas tareas matadoras.) Esa sensación de desgana o desmotivación es sólo una ilusión pasajera. Algo que se esfuma en el momento en el que te pones y, sencillamente, empiezas. Y ésa es la tercera clave: sólo necesitas empezar. Un gesto, un clic, una acción.

No pienses ni te centres ni te obsesiones en todo lo que hay que hacer o lo pesado que es esa tarea, sino sólo en lo primero que en realidad tienes que hacer. Céntrate sólo en el primer gesto, sólo en la primera acción de esa tarea.

  • Si es un artículo concéntrate sólo en el primer párrafo.
  • Si es una presentación concéntrate sólo en la primera diapositiva.
  • Si es un diseño concéntrate sólo en el primer rincón o gráfico que vas a dibujar.
  • Si es un informe o un memorando concéntrate sólo en el primer punto que vayas a recoger.
  • Si es una hoja de cálculo concéntrate sólo en las primeras celdas.

El hecho de mirar sólo a un punto pequeño rompe la resistencia inicial. Y la consiguiente actividad y el movimiento disipan de un plumazo esa sensación de tedio. Puede que esa tarea siga sin motivarte al 100% pero al menos dejarás de verla como algo “matador” y lo más importante: lograrás ponerte en marcha para terminarla.

En Productividad Personal (en tu trabajo diario) hay que saber librar tanto las grandes batallas como las escaramuzas. Da igual si utilizas métodos rimbombantes o sencillas pistas. De lo que se trata es de empezar y terminar.

¿Serán las Redes Sociales el nuevo currículum 3.0?

Actualmente algunas empresas, debido a la gran cantidad de demandantes o quizás a las exigencias “socioempresariales” actuales, están comenzando a seleccionar a sus nuevos empleados “baremando” la presencia y reputación de los candidatos en la red. Tener un Facebook actualizado ofreciendo información destacada con un amplia viralidad dentro de tu timeline o ser un gurú en Twitter, Linkedin, Foursquare, etc. y demás medios online puede convertirse en un arma destacada a la hora de acceder a un puesto de trabajo.

Vía @bensua a través de su blog (Benjalink) no dejo hace unos días una entrada donde se hablaba de este tema y, además, el autor nos cita el caso de David Herrema y Jordi Muñoz, que gracias a su presencia en internet mejoraron su vida laboral.

“… David Herrema, por ejemplo. A los 22 años andaba perdido en una universidad de poco prestigio. Ahora, con 26 años, lleva dos trabajando como desarrollador sénior de software en Accenture, la consultora. Su arma secreta fue la Comunidad SAP, un entorno en línea creado por SAP, el gigante del software para empresas, para reunir a la extensa comunidad de gente que trabaja con sus productos. La red aloja artículos, blogs y foros para unos dos millones de clientes, consultores y otros registrados.

En un principio Herrema, que tenía una beca para mantener los servidores SAP en la Universidad Grand Valley State de Michigan (EE.UU.), escrutaba la comunidad en busca de soluciones para arreglar equipos con virus y de consejos de configuración. Luego empezó a contribuir con sus propias entradas de blog y vídeos. Sus artículos sobre políticas empresariales ecológicas llamaron la atención de los organizadores de la conferencia TechEd de SAP, quienes le invitaron a dar una charla en el evento. Más tarde ganó un concurso patrocinado por SAP para ideas de marketing innovadoras.

Cuando Herrema se reunió con Accenture, él calcula que tenía una habilidad y confianza que le daban una ventaja de dos años respecto a sus compañeros de generación. “Fui muy agresivo a la hora de exponerme -afirma- pero quería que se viera: fijaos en lo que sé como estudiante universitario en comparación con los críos que andáis contratando de la Universidad Ohio State”.

Herrema aprovechó una red creada por SAP para dar soporte a sus productos, pero hay otros que explotan comunidades menos específicas.

Jordi Muñoz, por ejemplo, director general de 3D Robotics, fabricante de kits para vehículos aéreos no tripulados. Muñoz era un estudiante de un instituto mexicano que esperaba obtener su permiso de residencia en 2007, cuando se encontró con el fundador y presidente de la empresa, Chris Anderson (el redactor jefe de la revista Wired) en el grupo DIY Drones, fundado por Anderson en Ning.com para debatir sobre los vehículos aéreos no tripulados de factura casera.

Impresionado por los conocimientos de Muñoz, Anderson le invitó a crear una empresa. Solo supo que Muñoz tenía 19 años y era completamente autodidacta. “En mi mundo no importa quién eres, sino lo que eres capaz de hacer”, afirma Anderson. “Te das a conocer respondiendo a preguntas en foros de discusión, subiendo demostraciones a YouTube y código a GitHub”…”

¿Serán las Redes Sociales el nuevo currículum 3.0?

Automotivación y desarrollo personal.

A través del blog Productividad Personal nos ha llegado una genial entrada donde el autor resume los puntos más importantes del libro “El Tao de la Motivación” . Una interesante lectura que acaba de convertirse en uno de nuestros libros de cabecera.

En el libro El Tao de la motivación, inspírate a tí mismo y a los demás, publicado inicialmente en 1999 (título original The Tao of Motivation) Max Landsberg, a través de un relato, explica el proceso de la motivación que, según él, es un proceso repetitivo con las siguientes fases:

  1. Visión. Es la chispa que da energía a todo el circuito de la motivación, así que debe de ser poderosa. Landsberg la define como “una imagen atractiva de la meta y de las principales etapas del viaje”. Tenemos que utilizar la imaginación para elaborarla e implicar a todos los sentidos que sea posible. La prueba de fuego para saber si la visión es adecuada es ver si nos sirve para crear un plan de acción muy simple (una página).
  2. Ímpetu. Algo que nos convence de que tenemos que actuar y superar la tendencia a dejar las cosas para mañana, entre las fuentes que cita el autor de este ímpetu están el dinero, el poder, el sexo, la envidia, el orgullo, el deber, el crecimiento y el éxito.
  3. Confianza. Una vez que tenemos nuestra visión elaborada, al mantenerla con fuerza aumentaremos la fe en ella y nuestra confianza. Se explica en este libro diciendo que hay que cuidarla como hay que cuidar un jardín: plantando semillas (repasar y reforzar la visión, recordando éxitos anteriores), alimentándolas (buscar feedback positivo, cuidar la mente escuchando música o meditando, y el cuerpo haciendo ejercicio físico) y arrancando las malas hierbas (catalogar los elementos que minan nuestra confianza y erradicarlos, como pasar tiempo con gente negativa o no reservar tiempo para nosotros mismos).
  4. Dar el salto. Llegará el momento en que tendremos que pasar de las palabras a los hechos y emprender una acción que nos acerque a nuestra visión. Si el paso anterior era cuidar un jardín, este es saltar a una piscina, primero hay que preparar el salto o llenar la piscina (desarrollar la visión, buscar ayuda adecuada, elegir bien el momento de actuar). Entre la batería de frases que se proporcionan para ayudarnos en este momento crítico de dar el salto, la mejor para mí es una cita de Shakespeare, la respuesta de Lady Macbecht cuando Macbecht le pregunta ¿y si fracasamos?: “¡Fracasar nosotros! Apretad los tornillos de vuestro valor hasta su punto firme y no fracasaremos”. Aconseja el autor tener un arsenal de frases e imágenes que ayuden a superar las dudas en este momento crítico del salto o paso a la acción.
  5. Consecuencias y obstáculos. Después de que hayamos empezado a hacer cosas, dando el salto, empezaremos a cosechar resultados. Debemos ver las consecuencias positivas como pasos hacia la visión, dejando así que nos motiven. Los obstáculos han de verse como oportunidades de mejorar el resultado final.
  6. Responder al feedback.En este apartado se dan unos consejos para rellenar nuestros depósitos de confianza, a cuenta del feedback que recibimos de los demás y de nosotros mismos, justo antes de volver a iniciar el círculo y revisar la visión:
    • Fomentar el apetito por lo agridulce. Tanto nos debe ayudar a mejorar el feedback positivo como el negativo.
    • Reeditar nuestro diálogo interno.
    • Reorientar nuestras creencias.
    • Practicar el autoelogio.

El círculo virtuoso de la motivación

A través de clasesdeperiodismo.com:

Hubspot blog elaboró una lista con 10 tips fundamentales para aquellos que se desempeñan como community manager. Aquí los consejos:

1. Pesca donde los peces está Es importante monitorear tu presencia en Facebook, Twitter, LinkedIn, Google+ y YouTube, pero no podrás con todos. Prioriza de acuerdo a lo que trae más retorno de inversión. Dedica tu tiempo al lugar donde los usuarios pasan el suyo.

2. Identifica a tus usuarios comprometidos y delega Identifica a los miembros más comprometidos de la comunidad y a los líderes. Ofréceles un blog en tu plataforma, cura su contenido o dales la oportunidad de moderar un foro.

3. Forma una comunidad con los usuarios leales Los miembros leales de la comunidad son grandes recursos, ya que son los primeros en proporcionar feedback, compartir tu contenido e incluso dar la cara por el medio. Es tu trabajo construir una comunidad con ellos, que no sean simples usuarios.

4. Di “Lo siento” Los community managers que se encargan de las cuentas de Facebook y Twitter son los que deben responden las quejas de los usuarios. Eso significa que debes aprender a decir: Lo siento. No decir “lo siento por las molestias que pueda haberle causado”. Tienes que disculparte con esa persona de forma genuina, como si lo hicieras en la vida real.

5. Mantén la calma y la perspectiva Es natural que te sientas frustrado o estresado en días muy ocupados y en los que tienes que responder a las quejas o preguntas de consumidores. Toma aire. Es solo Internet.

6. Recuerda la regla del 2% Un 2% de los que interactuarán con tu marca en Internet serán simplemente idiotas, no importa lo que hagas. Tan solo basta con ver los comentarios en blogs y páginas de noticias para darte cuenta de eso. No dejes que arruinen tu día.

7. Anticípate a las preguntas frecuentes y conoce tu productor por dentro y por fuera Responder preguntas sobre tu producto o servicio a través de las redes sociales o por correo electrónico será una parte importante de tu trabajo. Prepárate para ello. También puedes crear una sección de preguntas y respuestas frecuentes.

8. No te olvides del e-mail El e-mail puede lucir de la vieja escuela en comparación con los social media, pero es una herramienta importante. Puedes ofrecer tus contenidos a través de boletines.

9. Crea compromiso fuera de Internet Aunque tu comunidad esté en Internet, debes crear compromiso con tus clientes en la vida real. Puedes realizar eventos en los que interactúes con ellos.

10. Tu cuenta de social media ya no es tuya, pero tu tiempo sí Como la cara de tu marca, las personas te identificarán como el community manager de esta. Tus seguidores en Twitter y Facebook comenzarán a crecer.

Aunque pongas en tu bio “los tuits son mi opinión”, la gente lo relacionará con la empresa. Mantener un sano equilibrio personal y profesional es difícil, pero controla tu experiencia en los social media y no dejes de disfrutarla.

¿Tendrías a tu jefe como amigo en una red social?

Una buena noticia publicada en diario 20minutos.es

Desde que en 1995 se creara la primera red social, éstas han ido posicionándose cada vez más como herramientas de relación interpersonal. Las cifras hablan claro: el 85% de los internautas españoles es usuario de una o varias redes sociales. Pero ¿cuántos abren esa parcela de intimidad al ámbito laboral con sus superiores?

Una encuesta realizada a 2.020 trabajadores usuarios de Internet, elaborada por Adecco, desvela que sólo el 18,04% de los españoles que trabaja afirma que tiene agregado a su jefe en una red social, frente al 81,96% que indica lo contrario.

Los hombres, en mayor medida que las mujeres, confiesan tener como amigo en alguna de las redes sociales a su jefe, concretamente el 20,20% de ellos.

Las mujeres son más reacias a agregar estos perfiles a su cuenta online. Las personas más jóvenes (de 18 a 34 años) y con un nivel de estudios superior, son aquéllas que, en mayor medida, cuentan con sus jefes como contactos de las redes sociales.

Según un estudio realizado por Liberty Mutual’s Responsibility Project en Estados Unidos, todo depende de la relación laboral que se tenga con la otra persona: un 56% de los encuestados considera que es irresponsable ser amigo del jefe en alguna red social y el 62% opina que está mal que el jefe tenga como contactos a sus empleados, sin embargo, para el 76% no hay ningún problema en ser amigo de compañeros del mismo nivel en una red social.

Facebook y LinkedIn, las preferidas

No todas las redes tienen el mismo componente social algunas incluso son de corte profesional. La red social en la que los españoles, con mayor frecuencia tienen agregado a su jefe, es la que también tiene mayor penetración en España: Facebook, con el 14,71% de las respuestas. A enorme distancia le sigue LinkedIn, lo cual resulta curioso ya que aún siendo una red especializada en relaciones profesionales, tan solo aglutina al 3,58% de los encuestados.

Le sigue muy de cerca Twitter, con el 3,13%. Menos adeptos tienen -para los empleados que agregan a sus jefes- redes como Tuenti (1,44%), MySpace (0,75%) o Badoo (0,65%).

Son los jóvenes, preferentemente hombres, quienes agregan a su jefe en Facebook y Tuenti, en mayor proporción que el resto. Sin embargo, los hombres, las personas de clase social alta, los que perciben altos ingresos mensuales y los que cuentan estudios superiores, tienen agregado a su jefe en LinkedIn, en mayor medida.

¿Amigos fuera del trabajo?

El 38,8% de los encuestados por se considera amigo de su jefe, frente a un 61,2% que limita su relación al ámbito profesional.

Sin embargo, de estos trabajadores que pasan tiempo con su jefe fuera del trabajo, un 12,62% confiesa que no le gusta hacerlo, frente al 26,18% que sí que disfruta de esas horas de ocio compartido.

Además, un 26,94% de los encuestados admite que actualmente no pasa tiempo con su superior pero que le gustaría poder hacerlo.

Por sexos, son los hombres quienes más se consideran amigos de sus jefes, sobre todo a partir de determinadas edades (45 años en adelante), mientras que son las personas de clase social alta con elevados ingresos económicos quienes afirman ser amigos de sus superiores y comparten su tiempo con ellos.

+info: 20minutos.es