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La productividad que viene de dentro

De nuevo otro artículo de productividad personal via Thinkwasabi. Productividad en estado puro, como aumentar tu rendimiento creativo siguiendo tres puntos básicos: Alimentación, Descanso y Ejercicio.

Hay una productividad de la que se habla muy poco y que tiene que ver con tu cuerpo: cómo lo cuidas, cómo descansas, cómo lo ejercitas y con qué combustible lo recargas. Yo descubrí esto muy tarde, pero a tiempo de corregirlo. Mi Productividad también mejoró cuando me empecé a cuidar.

Uno dice “productividad” e inmediatamente piensa en listas de tareas, en concentración y distracciones, en Email, en reuniones, en prioridades, en urgencias… en todas esas cosas típicas de las que hablamos los que hablamos de esto. Pero casi nadie lo asocia con estas tres cosas: Alimentación, Descanso y Ejercicio.

Cuando hace unos años puse a mi salud y mi cuerpo como mi prioridad número uno, y empecé a tomarme muy en serio esos tres rincones, no tenía ni la más mínima idea del impacto que todo ello tendría en mi rendimiento.

Energía, lucidez, creatividad, empuje, claridad, entusiasmo, habilidad… Todo ello vino de la mano de cuidar y mejorar estos importantísimos rincones:

  • Alimentación. Empecé a comer bastante fruta y sobre todo verdura, eliminando la basura de la que me alimentaba.
  • Descanso. Cuidé al extremo el sueño nocturno (regularizando hábitos, asegurando un mínimo de horas…). Y también el descanso diurno, empeñándome en desconectar y descansar en serio.
  • Ejercicio. Empecé a mover un culo que había estado pegado a una silla durante quince años. Primero caminando y después corriendo.

Dejando a un lado los obvios beneficios para mi salud y mi bienestar, mi Productividad experimentó un crecimiento increíble. “¿Cómo pude trabajar tanto tiempo sin esto?”, me pregunte. “Ah, sí, ya lo sé. No trabajaba, intentaba trabajar”.

Esta otra “productividad” no la encontrarás en un blog, ni en un seminario, ni en el último libro o instalando una aplicación. Pero está ahí mismo. Está detrás de tu lista de la compra y en tu cocina. También cuando te vas a cama y tomas ese descanso como algo sagrado. Y también cuando sales a caminar, correr o jugar un partido con los amigos.

Esto no es una recomendación de tu médico de cabecera. Es una pequeña confesión de alguien que trabajaba muy mal y ahora mucho mejor. Gracias a esa productividad que viene de dentro.

— Berto Pena

Me quedo esta frase: La productividad que viene de dentro.

Nuevas líneas de negocio en Multimets Formación

Fempsa, Servicios Socio-Sanitario.

Fempsa, servicios socio-sanitario ®es una empresa dedicada a  prestar servicios de ayuda y asistencia a domicilio, atención hospitalaria, gestión geriátrica y centros de día, tecnología de apoyo,  tanto en compra como alquiler, (sillas de ruedas, camas articuladas, grúas, muletas, asideros, barandillas, colchones antiescaras, etc…)

Teniendo en cuenta que en multitud  de ocasiones,  nos encontramos en  la tesitura,  que un usuario nos pregunta por “alguien de confianza” para  un servicio doméstico, aseo personal, acompañamientos, duerme-vela, o en el aprieto de solucionar el problema de la necesidad de una grúa o silla de ruedas durante un pequeño espacio de tiempo sin tener la obligación de comprarla, nuestra empresa cubre estas carencias a modo de ejemplo y conjuntamente diversas áreas sociales,  como sanitarias.

Fempsa, servicios socio-sanitario ®, esta formada por un equipo de profesionales de asistencia a domicilio, auxiliares de enfermería,  geriatría, canguros, animadores sociocultarales,  trabajador social, psicólogo , fisioterapeuta, médicos de familia, logopedas,   etc. con una dilatada experiencia en el cuidado y atención de personas. que se encargan de proporcionar ayuda a enfermos, ancianos  y discapacitados que precisen de un apoyo en el día a día; ayuda a la movilidad, aseos, labores domésticas, paseos,  acompañamientos,  duerme-vela en hospitales…tanto de forma continua,  como eventual. Nuestros servicios son:

AYUDA A DOMICILIO
– Apoyo en el aseo personal.
– Ayuda con las comidas y la alimentación.
– Ayuda en gestiones varias.
– Movilizaciones dentro y fuera de la vivienda.
– Supervisión de la medicación.
– Colaboración en las tareas domésticas.
– Podología a domicilio.
– Fisioterápica a domicilio.
– Peluquería a domicilio.

SERVICIOS A DISCAPACITADOS
– Ayuda a la movilidad
– Aseos en cama o baño
– Cambios posturales
– Ejercicios de rehabilitación psico-fisica
– Realización y administración de comidas
– Realización de tareas domésticas
– Acompañamiento y participación en actividades de ocio
– Prevención de escaras
– Supervisión de medicación.
– Servicios de AYUDAS TÉCNICAS en el hogar, sillas de rueda, camas articuladas, colchones, grúas de transferencia, cojines antiescaras, etc. TANTO EN VENTA COMO EN ALQUILER

CUIDADO INFANTIL:
– Cuidado y acompañamiento de los pequeños
– Servicio primera hora desde las 7:00 a.m
– Llegada y recogida del colegio.
– Acompañamiento en tareas escolares, extraescolares y fiestas
– Cuidado de lactantes y de las madres en el post-parto
– Servicio canguros 24h
– Cobertura de servicios en periodos de maniobras, misiones o en guardias de los padres.

100% RESPONSABILIDAD CIVIL

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Trabajar con objetivos

De nuevo, como cada semana, vía Thinkwasabi encontramos otra entrada de productividad personal donde nos explica la importancia de trabajar con obejtivos. Gran artículo!!

¿Por qué es tan importante trabajar con objetivos? Porque si no sabes a dónde vas da igual el camino que tomes. Porque si no sabes lo que quieres da igual lo que hagas. Son uno de los ingredientes clave en tu trabajo: algo que permite saber por qué haces las cosas y qué quieres con cada tarea.

A lo largo de mi carrera he podido compartir proyectos y trabajo con gente muy brillante. Todos ellos compartían un rasgo común: se fijaban objetivos en el trabajo. No hablo de alcanzar grandes metas inspiradoras, de proyectos, hablo de cosas concretas que se proponían y que luego traducían en tareas.

Los objetivos inspiran tus acciones. Dan sentido a las 8 horas de trabajo (de marrones, de peleas, de reveses…). Te estimulan, te animan, te mueven a hacer. Te empujan para subir peldaños y la barra de tu esfuerzo. Hacen que saques más (mejor) de ti. Te permiten reorientarte si te pierdes o no sabes qué hacer. Y lo más importante: hacen que todo tu esfuerzo esté dirigido hacia un sitio muy concreto… tus resultados. Los resultados que te piden otros y tú te pides a ti mismo.

En pocas palabras: dan sentido a tu esfuerzo y acercan resultados.

Aunque casi todo el mundo reconoce la importancia de los objetivos en el trabajo, la verdad es que son muchos menos los que trabajan con ellos. O algo peor, caemos en un error bastante extendido: convertir la lista de tareas en mi objetivo, en lugar de convertir mis objetivos en tareas.

«Hoy tengo que terminar todo esto… como sea». Ese es nuestro “gran objetivo” para hoy; y para mañana; y para pasado: tachar cosas en una lista. ¿Eso es lo que nos va a inspirar y, sobre todo, lo que va a traer antes resultados?

Centrarse sólo en las tareas o en la lista a la larga hace que el profesional trabaje en piloto automático, caiga en la peor cara de la rutina, baje su nivel de exigencia personal, se convierta en una parte más de una cadena de montaje y después de tanto tiempo trabajando sobre raíles termine por preguntarse: «¿para qué coño hago yo todo esto?»

Objetivos

Para fijar objetivos no hay que hacer ningún máster. Es, como casi todo en Productividad Personal, cuestión de hábitos. Acostumbrarse a construir tu lista de tareas de “adelante hacia atrás”. Esto es, de los resultados a tus tareas.

  1. Identifica cuáles son los resultados que quieres conseguir (en un proyecto, en un hábito personal, en una gran tarea que lleve días…). Sé muy concreto al definir esos resultados.
  2. Descompón esos resultados en uno o más objetivos. Pueden ser fases, hitos, momentos, terminar algo…
  3. Traduce esos objetivos en tareas concretas. Cosas que irás haciendo diaria o semanalmente. Con ellas luego irás construyendo tus listas de tareas.

De primeras, todo esto puede sonar demasiado analítico. O incluso artificial. Pero es sólo de entrada. Una vez te acostumbras descubres que es la génesis de toda buena organización y planificación en el trabajo. Que es algo indispensable si quieres trabajar por algo.

Porque la diferencia de trabajar con o sin objetivos es la diferencia que hay entre trabajar por algo o trabajar en algo.

— Berto Pena

Aprovecha el tiempo!!!

Vía Thinkwasabi encontramos un nuevo post sobre productividad donde Berto Pena nos da una serie de consejos para exprimir al máximo el tiempo.

Con bastante frecuencia me consultan cómo aprovechar mejor los a veces largos desplazamientos de casa al trabajo y del trabajo a casa. Para los que viven en grandes ciudades y deben recorrer importantes distancias, es un tiempo considerable que todos los días está ahí. ¿Se puede sacar provecho de todo ese tiempo?

Antes de zambullirnos en algunas pistas que quiero compartir contigo, te invito a hacer un rápido ejercicio. Calcula aproximadamente el tiempo que diariamente te lleva ir y volver al trabajo. Luego multiplícalo por todos los días de trabajo de tu semana, mes y año. ¿Qué cantidad te sale?

Si te interesa aprovechar un poco de ese tiempo o exprimirlo al máximo para hacer tus desplazamientos más productivos, hay un puñado de cosas perfectas para esos momentos en los que vas conduciendo o te llevan en transporte público (metro, autobús, taxi…). Desde luego es mejor hacerlo en el trayecto de ida, cuando tu mente todavía está fresca y despejada. A la vuelta, con el cansancio acumulado después de toda la jornada, lo normal es que no tengas muchas ganas.

Enfoca y visualiza tu día

Recorre mentalmente el día que te espera y el plan de trabajo que seguramente dejaste listo el día anterior. Tareas clave y de valor por las que vas a empezar y donde tienes que echar el resto; huecos entre reuniones para las tareas menores… Fija tus objetivos para ese día: ¿qué vas a conseguir hoy? Esa imaginación de tu día hará que empieces con una marcha más de velocidad. (Esto lo puedes hacer tanto si conduces tú como si te llevan.)

Ignora el Email

Leer el email desde casa o de camino al trabajo sólo sirve para desviarte de tu original plan de trabajo. Porque al llegar a tu mesa te pondrás de inmediato con lo que has leído previamente. Hay un momento para cada tarea y una tarea para cada momento. Mientras vas hacia tu oficina puedes hacer otras cosas. Cuando llegues y termines tu primera tarea clave del día, podrás leer el email con toda tranquilidad-atención. (Esto lo puedes hacer tanto si conduces como si te llevan.)

Atrapar nuevas ideas

Las ideas nacen en el momento más inesperado: mientras vas frenando, mientras miras por la ventanilla de un autobús o cuando cambias de estación de metro. En cualquier rincón puedes encontrar una chispa para un proyecto de tu trabajo o personal. Lo primero que hay que hacer con una idea es atraparla. Si vas conduciendo puedes recurrir a las notas de voz de tu teléfono móvil o echar mano de una aplicación como Evernote. Si te llevan puedes sacar tu bloc de notas o tablet, y anotar y dibujar para luego seguir con lo que estabas haciendo.

Transcribir ideas, memorandos o posts

Tengo un amigo que escribe parte de los posts de su blog cuando va conduciendo, simplemente hablándole a su móvil. Con una aplicación como Dragon Dictation puedes convertir tu voz en texto escrito con una precisión bastante alta. Ideas o esbozos de proyectos, partes de informes o un memorando, o bien el inicio de post como mi amigo… cualquier cosa que pase por tu cabeza y que luego vayas a necesitar teclear. ¿Por qué hacerlo dos veces? (Esto lo puedes hacer si conduces… también si te llevan y no tienes miedo a hablar en alto delante de la gente y que te tomen por un lunático 😉

Escuchar audiolibros / podcasts

Muchos alumnos de mi curso online me dicen que escuchan las audiolecciones (en MP3) cuando van de camino al trabajo, en la radio del coche o con su dispositivo móvil. El audio es fantástico para aprovechar los desplazamientos. Puedes ir escuchando música tranquila que te ponga “fino” para la que te espera… o escuchar voz en forma de audiolibros o podcasts. La oferta de audiolibros en español no es muy amplia pero sí la de podcasts. Elige una temática que te interese, de la que quieras aprender o que complemente a tu profesión, y aprende y absorbe con cada kilómetro que recorras. (Esto lo puedes hacer tanto si conduces como si te llevan.)

Aprende otro idioma

Desde perfeccionar un idioma que ya hablas (bien escuchando audiolibros o leyendo un libro de nivel avanzado) hasta ir aprendiendo un nuevo idioma con formidables servicios como Busuu, que precisamente cuenta con aplicaciones móviles (iOS y Android). (Esto lo puedes hacer con más comodidad si te llevan.)

Leer feeds o artículos retrasados

Leer un libro de papel o digital es lo más habitual en estos desplazamientos. Pero también es un momento perfecto para ponerte al día con lecturas profesionales atrasadas. Todos esos artículos que has ido guardando en Evernote o Read It Later, que has marcado como favoritos en Google Reader, o que incluso has impreso y tienes sobre la mesa. Diariamente tienes un rato privilegiado para leer esos artículos especializados, estudios o posts que amplíen tus conocimientos. Prepara con un poco de antelación tus lecturas para mañana y aprovecharás desde el minuto uno. También, naturalmente, puedes leer tus blogs favoritos, con un lector de feeds móvil. (Esto sólo lo puedes hacer si te llevan.)

No hacer nada

Yo, aunque trabajo en casa me muevo mucho por Madrid y viajo a otras ciudades. Muchas veces, aunque durante mis desplazamientos practico muchas de las pistas anteriores, también decido no hacer nada. Conscientemente pongo mi mente en stand-by y miro por una ventana disfrutando del momento. Aprovecho para relajarme. Productividad no siempre es estar haciendo cosas.

Oferta de empleo público para 17 puestos de ayudantes tributarios en la Diputación de Alicante

Vïa orientadores palencia, hemos encontrado esta oferta de trabajo para la provincia de alicante:

En concreto, esta oposición es para cubrir 17 vacantes en un organismo autónomo de la Diputación de Alicante que se llama Suma Gestión Tributaria. Los interesados en optar a uno de estos puestos deben tener el título de Graduado Escolar o equivalente y el permiso de conducción tipo B. El plazo para presentar las solicitudes acaba el próximo 21 de mayo.

El procedimiento de selección de los aspirantes constará de las siguientes fases: Oposición y Concurso. En la primera de ellas, los aspirantes deberán pasar por dos pruebas:

– Realización de una prueba sobre conocimientos teóricos, mediante la contestación de preguntas con respuestas alternativas sobre el contenido de los temas que se recogen en el Anexo de la convocatoria.

– Realización de un supuesto práctico sobre el contenido de los temas que se recogen en la convocatoria.

Una vez superadas estas pruebas, los opositores pasarán por un concurso en el que se valorarán la experiencia profesional y académica de cada uno de ellos.

Descargate la solicitud desde aquí

 

Como manejar las interrupciones

De nuevo, vía Thinkwasabi, encontramos otra entrada sobre productividad. Esta vez se trata de las interrupciones.  Berto Pena nos da las claves para obtener más tiempo de calidad a la hora de realizar nuestro trabajo.

¿Y cómo conseguirlo? ¿Cómo proceder cuando alguien te interrumpe?

1.  «Cuanto más dure la interrupción más daño hace». Anota esta frase en lo alto de tu planificación diaria, repítela durante varios momentos del día o escríbela en un post-it bajo tu monitor, pero muévete siempre guiado por ella. La subrayo nuevamente porque cuando la tienes clara de verdad, todo lo que puedas hacer luego es mucho más fácil.

2.  No te dejes llevar por la interrupción. Detrás de ella casi siempre hay otra tarea u actividad que te invita a empezarla (abrir, revisar, escribir, comprobar…). Lo más importante en ese momento es terminar lo que estabas haciendo.

3.  Si la otra persona te incita a parar y cambiar de actividad, intenta posponerlo. “Negocia” los 10 ó 15 minutos que necesites para rematar la tarea en la que te encontrabas, pero pon todo tu empeño en no dejarla a medias. «Déjame que termine esto y en 10 minutos estoy contigo».

4.  Evita la multitarea. Aunque tengas la tentación de hacer dos cosas a la vez, eso sólo contribuirá a complicarlo todo. Eres más resolutivo y rápido cuando te centras en una sola cosa. Tienes tiempo para todo, pero primero una cosa y luego otra.

5.  Trabaja con una libreta o tu aplicación de tareas bien cerca. Muchas interrupciones son tareas o cosas que tendrás que hacer o revisar después. Es mucho más eficiente si paras-anotas-vuelves a tu tarea.

6.  Durante la interrupción utiliza un lenguaje breve y directo. No le “des carrete” a la otra persona porque, como ser humano que es, tenderá a enrollarse y la interrupción se alargará.

7.  “Dirige” la conversación con la otra persona para hacerla todo lo breve, clara y precisa posible. Si se pone a dar rodeos o divagar, tú puedes conducir el diálogo hacia el rincón que te interesa: «dime qué necesitas y para cuándo lo necesitas».

 

Como vencer las tareas “matadoras”

Vía ThinkWasabi encontramos otro post enfocado a la productividad personal que nos ilustra como pelear y vencer con esas tareas matadoras que nos encontramos a diario en el trabajo.

¿Cuándo fue la última vez que te enfrentaste a una tarea que no te apetecía hacer? Yo ayer mismo. Desgana, aburrimiento, tedio y sensación de «uff, qué coñazo hacer esto ahora». Hacer lo que nos gusta es fácil pero hacer lo difícil o lo que no motiva… eso requiere subir un par de escalones más.

Las “tareas matadoras” son cosas poco estimulantes o motivantes que por mucho que nos empeñemos en evitarlas tenemos que hacer. Generalmente son cosas que nos encargan otros. Dado que no salen de nosotros mismos automáticamente les colocamos la etiqueta de “matadora”. Otras, las menos, forman parte de nuestro propio trabajo pero son igualmente desincentivadoras. Sea como fuere son cosas que nos toca hacer pero que sencillamente no nos apetece hacer. Cada vez que les miras a la cara se te cae el alma a los pies.

¿Es posible darle la vuelta a la tortilla y ver esa tarea de otro modo? La respuesta rápida es sí.

La forma en la que yo venzo a estas tareas está precisamente en la propia pregunta que acabas de leer. Es esta: «ver esa tarea de otro modo».

La fórmula para romper la desmotivación que genera una tarea aburrida es cambiar por completo tu punto de vista. Para mí la clave no es la tarea. Eres tú. En la gran mayoría de los casos tú y yo no tenemos que hacer trabajos aburridos… sino trabajos que nos parecen aburridos.

¿Y cómo se cambia de perspectiva? ¿Cómo percibir estas tareas matadoras de otro modo? Ahí van tres pasos elementales, sencillos y súper eficaces para lograr vencer a estas tareas. A mí particularmente siempre me han funcionado bien.

1. Dale un empujón a tu estado de ánimo

La tarea no puede cambiar pero tú sí. Rodearte de estímulos positivos y agradables (y la música es el más accesible y rápido) hará que te sientas mejor y poco a poco te desprendas de la desgana.

Si tu trabajo te lo permite, puedes escuchar tu canción o tu disco favorito. Necesitas generar endorfinas que te hagan sentir mejor y más preparado para esa tarea. Haz una escucha activa de tu música, como si fuera la primera vez. Sé consciente de la música, de cada nota, de cada estrofa que te gusta y te emociona. Paulatinamente dejarás de concentrarte en lo matadora que es esa tarea para prestar más atención a tu estado de ánimo (que va mejorando).

2. Elimina distracciones y tentaciones

Ignora, silencia, cancela o cierra cualquier otra tarea, actividad o herramienta que pueda estar rondando, y que desde luego sea mucho más tentadora y atractiva.

Cosas como redes sociales, messenger, navegador, Email, descargas, teléfono móvil… quita todo eso de en medio para evitar que algo que se cuele por ahí te descentre. Porque si además de la desgana, le añades la desconcentración, entonces no sólo no cambiarás tu forma de ver esa tarea sino que nunca te pondrás con ella. Para mí el segundo paso ineludible es estar a solas con esa tarea.

3. Concéntrate en el primer paso

(Este último punto es, para mí, el más eficaz e importante de todos. Lo utilizo constantemente en mi semana de trabajo y siempre me sirve para doblegar estas tareas matadoras.) Esa sensación de desgana o desmotivación es sólo una ilusión pasajera. Algo que se esfuma en el momento en el que te pones y, sencillamente, empiezas. Y ésa es la tercera clave: sólo necesitas empezar. Un gesto, un clic, una acción.

No pienses ni te centres ni te obsesiones en todo lo que hay que hacer o lo pesado que es esa tarea, sino sólo en lo primero que en realidad tienes que hacer. Céntrate sólo en el primer gesto, sólo en la primera acción de esa tarea.

  • Si es un artículo concéntrate sólo en el primer párrafo.
  • Si es una presentación concéntrate sólo en la primera diapositiva.
  • Si es un diseño concéntrate sólo en el primer rincón o gráfico que vas a dibujar.
  • Si es un informe o un memorando concéntrate sólo en el primer punto que vayas a recoger.
  • Si es una hoja de cálculo concéntrate sólo en las primeras celdas.

El hecho de mirar sólo a un punto pequeño rompe la resistencia inicial. Y la consiguiente actividad y el movimiento disipan de un plumazo esa sensación de tedio. Puede que esa tarea siga sin motivarte al 100% pero al menos dejarás de verla como algo “matador” y lo más importante: lograrás ponerte en marcha para terminarla.

En Productividad Personal (en tu trabajo diario) hay que saber librar tanto las grandes batallas como las escaramuzas. Da igual si utilizas métodos rimbombantes o sencillas pistas. De lo que se trata es de empezar y terminar.

¿Serán las Redes Sociales el nuevo currículum 3.0?

Actualmente algunas empresas, debido a la gran cantidad de demandantes o quizás a las exigencias “socioempresariales” actuales, están comenzando a seleccionar a sus nuevos empleados “baremando” la presencia y reputación de los candidatos en la red. Tener un Facebook actualizado ofreciendo información destacada con un amplia viralidad dentro de tu timeline o ser un gurú en Twitter, Linkedin, Foursquare, etc. y demás medios online puede convertirse en un arma destacada a la hora de acceder a un puesto de trabajo.

Vía @bensua a través de su blog (Benjalink) no dejo hace unos días una entrada donde se hablaba de este tema y, además, el autor nos cita el caso de David Herrema y Jordi Muñoz, que gracias a su presencia en internet mejoraron su vida laboral.

“… David Herrema, por ejemplo. A los 22 años andaba perdido en una universidad de poco prestigio. Ahora, con 26 años, lleva dos trabajando como desarrollador sénior de software en Accenture, la consultora. Su arma secreta fue la Comunidad SAP, un entorno en línea creado por SAP, el gigante del software para empresas, para reunir a la extensa comunidad de gente que trabaja con sus productos. La red aloja artículos, blogs y foros para unos dos millones de clientes, consultores y otros registrados.

En un principio Herrema, que tenía una beca para mantener los servidores SAP en la Universidad Grand Valley State de Michigan (EE.UU.), escrutaba la comunidad en busca de soluciones para arreglar equipos con virus y de consejos de configuración. Luego empezó a contribuir con sus propias entradas de blog y vídeos. Sus artículos sobre políticas empresariales ecológicas llamaron la atención de los organizadores de la conferencia TechEd de SAP, quienes le invitaron a dar una charla en el evento. Más tarde ganó un concurso patrocinado por SAP para ideas de marketing innovadoras.

Cuando Herrema se reunió con Accenture, él calcula que tenía una habilidad y confianza que le daban una ventaja de dos años respecto a sus compañeros de generación. “Fui muy agresivo a la hora de exponerme -afirma- pero quería que se viera: fijaos en lo que sé como estudiante universitario en comparación con los críos que andáis contratando de la Universidad Ohio State”.

Herrema aprovechó una red creada por SAP para dar soporte a sus productos, pero hay otros que explotan comunidades menos específicas.

Jordi Muñoz, por ejemplo, director general de 3D Robotics, fabricante de kits para vehículos aéreos no tripulados. Muñoz era un estudiante de un instituto mexicano que esperaba obtener su permiso de residencia en 2007, cuando se encontró con el fundador y presidente de la empresa, Chris Anderson (el redactor jefe de la revista Wired) en el grupo DIY Drones, fundado por Anderson en Ning.com para debatir sobre los vehículos aéreos no tripulados de factura casera.

Impresionado por los conocimientos de Muñoz, Anderson le invitó a crear una empresa. Solo supo que Muñoz tenía 19 años y era completamente autodidacta. “En mi mundo no importa quién eres, sino lo que eres capaz de hacer”, afirma Anderson. “Te das a conocer respondiendo a preguntas en foros de discusión, subiendo demostraciones a YouTube y código a GitHub”…”

¿Serán las Redes Sociales el nuevo currículum 3.0?

Como organizarse una semana cargada de tareas!!

Vía Thinkwasabi encotramos este post donde nos da cinco consejos para organizarnos una semana cargada de trabajo:

Un lunes al llegar por la mañana, la vuelta de vacaciones o la recta final de un proyecto… con frecuencia nos enfrentamos a semanas apretadas donde agenda y lista de tareas compiten por quién es la más grande. «Llegar a todo» suele ser nuestro principal objetivo, cuando deberíamos fijarnos en otros rincones más importantes.

Cuando uno se asoma o comienza una semana saturada de eventos y tareas lo primero que siente es vértigo, aprensión y agobio («¿podré con todo?»). Son sensaciones muy humanas pero nada prácticas. Sacúdete el “drama” de encima porque uno piensa, ve y actúa con más claridad cuando está tranquilo y sereno. Analiza tu plan de trabajo fríamente, localiza los puntos más calientes y empieza sin lamentos.

1. Distingue objetivos y tareas

Una semana apretada es como un día cargado de trabajo sólo que con cuatro días más. Así que las ideas básicas con las que ya trabajas siguen ahí: el primer paso es identificar, distinguir y separar. Del mismo modo que en un restaurante examinas la carta y preguntas antes de pedir, haz lo mismo con tu semana. «Tengo que hacer mil cosas» no es un análisis muy preciso ni una frase que te ayude a ver entre todo lo que tienes que hacer.

  1. Identifica y visualiza tus objetivos: no todo es lo que tienes que hacer sino lo que quieres conseguir.
  2. Distingue y separa tus tareas: NO todas son iguales, no todas te piden lo mismo y te dan lo mismo (esfuerzo-resultados-objetivos).

Separa lo que TIENES que hacer, lo que DEBES hacer y lo que TAL VEZ puedes hacer. Distingue entre tareas Clave, tareas Menores, tareas Complementarias, tareas Repetitivas y hasta tareas Basura.

Esa necesaria separación te ayudará a identificar el “solomillo” de tu semana y a decidir reducir, posponer o eliminar ciertas tareas. Por ejemplo en esa semana habrá tareas que representen un lujo que no te puedes permitir, o bien decides reducir/posponer ciertas tareas que repites todos los días, porque literalmente te quitan tiempo para hacer cosas nuevas..

2. Desayuna 2 tareas Clave

Las tareas Clave son el verdadero corazón de tu trabajo. Tareas de valor que cuando las haces (bien) consigues resultados y avances. En esa semana tal vez te hayas propuesto «llegar a todo» pero donde primero tienes que llegar y además hacerlo de forma excelente, es a esas tareas. Cuídalas, no las arrincones, ponlas delante del resto y vuélcate en ellas.

Lo que me funciona a mí es esto: empieza todos los días como mínimo haciendo 2 de estas tareas. ANTES del Email, antes de redes sociales, antes de cualquier otra cosa o tarea complementaria o menor. Al empezar es cuando más y mejor puedes hacer; es cuando más despejado estás, y cuando menos actividad hay alrededor (reuniones, llamadas…). Después, el día se complica, y si no lo haces antes, terminarás por posponerlas o hacerlas de cualquier manera.

3. Identifica reuniones y salidas

Asómate a tu agenda y localiza en qué días (mañanas y tardes) tienes más eventos de este tipo. Reuniones internas, salidas fuera de tu trabajo, viajes o visitas, cosas que te van a alejar de tu mesa de trabajo y que te van a impedir trabajar. Primero por su naturaleza, porque cuando las haces no haces (reunirse no es hacer). Y segundo porque tienden a expandirse y quitarte tiempo real de trabajo para todo lo que tienes que hacer.

Para esos días tienes que bajar las expectativas porque en realidad vas a trabajar menos. Haz lo más importante antes de salir fuera, no pongas tareas Clave o de concentración cerca o próximas a esos eventos/salidas, deja un margen de seguridad entre eventos y entre eventos y tareas (para imprevistos), y ten preparadas algunas tareas menores o mecánicas para hacer en huecos entre reuniones, o por si hay retrasos o cambios de última hora.

Si tuviera que sintetizarlo en una sola idea diría: consigue cada día 2 horas de calidad donde ni tú mismo ni nadie te interrumpa.

4. Invierte en terminar y rematar

Esa semana tu “obsesión” debe ser terminar tareas, cerrar frentes, remachar cosas. Lo peor que puedes hacer es abrir más puertas y ventanas cuando lo único que te pemritirá avanzar es precisamente cerrarlas. Dejar las cosas a medias es como lanzar un bumerán; es algo que volverá y te golpeará con fuerza.

  • Antes de empezar una tarea pregúntate si realmente no podrías terminar otra.
  • Antes de avanzar pregúntate qué tareas han quedado a medias. Elige una y términala.
  • Antes de dejar una tarea a medias pregúntate si no hay forma de terminarla ahora.

5. Garantiza tiempo de calidad

La atención, la concentración, el enfoque, la intensidad… puedes darle el nombre que quieras pero es tu mayor y más poderoso aliado en semanas así. La atención te hace pensar y actuar más rápido, encontrar antes mejores ideas, desatascar antes problemas o fallos, y te permite no dejar las cosas a medias. Así que todo aquello que vaya en su contra sólo sirve para multiplicar la complejidad de esa semana.

Distracciones, multitarea e interrupciones son tus mayores enemigos, y más en semanas así. Los dos primeros puedes combatirlos tú mismo, mediante sencillas medidas anti-distracciones que están en tu mano: ú mismo puedes ponértelo MUCHO más fácil.

Para las interrupciones que provocan otros puedes adoptar otras medidas:

  • Ten reuniones contigo mismo. Bloquea tiempo en tu agenda, reserva una sala y reúnete a solas contigo. Nadie te interrumpirá.
  • Aprovecha más el arranque del día, es cuando tus compañeros te interrumpen menos.
  • Pídeles concentración sobre todo en ciertos momentos. Explícales cómo es tu semana y la necesidad de sacar tareas adelante. La gente es muy comprensible cuando uno se toma la molestia de explicar las cosas.
  • Pídeles que conviertan interrupciones en emails. Es mejor que te pidan o consulten por Email (que luego tú decides cuándo abrirlo) que no partan tu concentración por la mitad.
  • Y si te interrumpen, sé todo lo directo y breve que puedas, anota lo que te pidan y vuelve como un rayo a lo que estabas haciendo.

Si tuviera que quedarme con sólo una cosa o sintetizar todas estas ideas en una sola frase para semanas así, diría esto: consigue cada día 2 horas de calidad donde ni tú mismo ni nadie te interrumpa.

Los 10 errores que no debes de cometer en una entrevista de trabajo

A través del blog Orientadores Palencia nos alertan de los 10 errores más comunes que podemos cometer en una entrevista de trabajo. Toma nota:

1.- Mostrarte sin preparación alguna.Generalmente, cuando te llaman para una entrevista de trabajo lo hacen con algunos días de anticipación. Esos días son el momento ideal para que aprendas todo lo referente al puesto que estás solicitando, a la empresa e incluso sobre la persona que te hará la entrevista. Así podrás ganar puntos por sobre otros candidatos. Mostrarte sin ningún tipo de preparación es como decirle al reclutador que no te interesa el puesto.

2.- Hablar de más. Para saber si eres la persona adecuada para el puesto, te harán varias preguntas referentes a tu experiencia laboral, pero también respecto a tu vida personal. Uno de los grandes errores es “hablar de más” y contar casi tu vida entera. Debes tomar en cuenta que unas cosas son perfectas para comentarse en una fiesta, pero no cuando estás pidiendo trabajo. Aprende a ser discreto.

3.- Quedarse callado. Está bien que seas discreto en cuanto a información muy personal, pero lo que estás haciendo en esa entrevista es venderte, y si no tienes nada que decir seguramente no pensaran en ti como candidato. Así que hay que dejar atrás la timidez y empezar a hablar bien sobre ti mismo.

4.- Mentir. Bien dicen que todo cae por su propio peso, así que piensa las cosas bien antes de decir alguna mentira. Es común que la gente suela exagerar su hoja de vida, pero las empresas suelen investigar los antecedentes de la persona que les interesa contratar, así que es preferible que obtengas un empleo por quien eres que por lo que inventaste. Ya que, al final, seguramente, se darán cuenta de la realidad.

5.- Autoexluirse del puesto. Cuando se trata de encontrar empleo hay que tener las opciones abiertas, hay que tratar de adaptarse al puesto que estamos solicitando, porque si damos a entender que estamos sobrecualificados, si criticamos o si sugerimos ideas de cambio desde el principio, seguramente se tomará como una muestra de arrogancia y pretensión que nos sacará inmediatamente del lugar.

6.- Mostrarse con una apariencia descuidada. Dicen que la primera impresión es la que cuenta, y eso aplica de manera severa en las empresas. Cuando están buscando reclutar personal, son de igual forma fijados en la experiencia como en la apariencia del candidato. La empresa siempre quiera al mejor representante que pueda encontrar, por lo que una buena presentación es imprescindible.

7.- Llegar tarde. Como parte de la primera impresión, los reclutadores no se podrán quitar de la mente que el día de la entrevista llegaste tarde, y lo verán como un foco rojo de que así será tu comportamiento si te quedas en la empresa, y no hablamos solamente de llegar tarde al lugar de trabajo sino también de ser impuntual en la entrega de trabajo. “Es como cavar tu tumba”.

8.- Estar nervioso. Confianza y seguridad es lo que la compañía a la que quieres integrarte está buscando. No demuestres que estás nervioso con “pequeñas” cosas como morderte las uñas, hacer sonar los dedos o cualquier otra cosa que se te ocurra. Recuerda que nada pasa desapercibido.

9.- Exagerar la confianza. Está bien que te sientas seguro y creas que eres ideal para el puesto, pero no lo demuestres de manera exagerada, y no le hables al entrevistador por su nombre propio a menos que te lo pida. También toma en cuenta a todas las personas del lugar, ellas podrían influir en la decisión de si te quedas o no.

10.- No pensar a futuro. Así como el currículum (que no dice todo de ti), la entrevista es sólo una parte del proceso que te llevará a tu trabajo deseado. Recuerda que tras de ella debes tomar en cuenta si los valores, la filosofía, la cultura y demás aspectos de la empresa son compatibles con los tuyos y te dejarán crecer dentro de la misma. Si no coinciden, probablemente es mejor que sigas buscando.