Multimets Formación

Just another WordPress.com site

¿Exportamos?

>De los datos macroeconómicos que arrojan los primeros meses de este convulso 2010 podemos extraer conclusiones más que jugosas. Para el período de enero y febrero de este año, el mismo período en el que el paro ha alcanzado cifras históricas, la exportación alicantina ha sufrido un incremento de un 4,4%.

Alicante es una provincia con una economía sólida, por lo menos lo era, con varios problemas estructurales. Por ejemplo la excesiva dependencia de la construcción o el turismo. Pero al mismo tiempo siempre ha existido una proverbial y ancestral costumbre por el comercio exterior. Como lo demuestra que en los años 80 representase el 25% del PIB de la época. Durante años no se prestó la suficiente atención a la crisis del sector, emergencia del sudeste asiático, problemas de competitividad vía precio,… Se cerraban las fábricas y rápidamente se construían edificios o urbanizaciones de chalés en la zona, enterrando este problema en hormigón. Hoy en día este sector supone más o menos el 10% del PIB provincial. Pero es el único sector que expresa crecimiento en estos tiempo turbulentos y el que mayores expectativas de crecimiento a medio plazo oferta. Es, y ha sido, ejemplar el aporte a la economía alicantina de sectores como el calzado, el hortofrutícola, la industria textil o el hábitat que durante años han aportado riqueza a nuestra provincia. A pesar de los datos, que reflejan un peso importante en el devenir económico, existen problemas estructurales que han lastrado la competitividad de esas empresas allende los mares.

Es elocuente el hecho de que sólo 2.000 empresas, el 99% de ellas PYMES, formen la base exportadora alicantina. Esta cifra supone que sólo el 1,5% del tejido empresarial de la provincia exporte.

Estas cifras, curiosas cuanto menos, reflejan que el sector se enfrenta a deficiencias estructurales que vienen de lejos. Estas pasan por el bajo contenido tecnológico de nuestras exportaciones, el 19,7% son de bajo contenido y el 22,8% de contenido medio-bajo. El problema reside en que estos productos disfrutaban de ventajas competitivas vía precios que hoy no poseen por la pujanza del sudeste asiático. Por lo tanto podemos entender que casi la mitad del sector exportador alicantino no puede competir. ¿Cómo se soluciona esto? Ya que no se va a devaluar el euro. Apostar por mejorar las infraestructuras, Alicante posee una situación logística privilegiada en el mediterráneo. Mejorar la productividad de estas empresas, sin perder de vista las deslocalizaciones productivas que tan bien han hecho muchas empresas zapateras. Aumentar el valor de nuestros productos justificando su precio más elevado mediante el posicionamiento de la marca en un sector de gama elevada. Y una medida novedosa pero que puede suponer la clave, deducciones en el impuesto de sociedades o en los seguros sociales de aquellas empresas que declaren actividad exportadora. Fomentando tal actividad vía impulso fiscal. Penando la falta de valentía y primando al emprendedor.

A parte de estas medidas para mejorar la competitividad de las que ya exportan, existe la necesidad primorosa de que más empresas aborden esta aventura. El hecho de que el 99% de las empresas exportadoras sean PYMES invita a pensar que cualquier empresa alicantina por pequeña que sea tiene su espacio en el mercado global.

La provincia debe asentar las bases de los sectores ya internacionalizados, pero debe apoyar el desarrollo de otros sectores, cuyas cifras exteriores son ridículas. Sectores como el de Tecnología de la Información, con un fuerte desarrollo dentro de la comunidad, no llega al 1% del total de las exportaciones provinciales; las industrias culturales, los estudios de la ciudad de la luz, tampoco llegan al 1%. Y así podríamos seguir.

Pero exportar no es solo vender productos en otros países. También podemos exportar servicios. El haber vivido años de prosperidad sin par aporta a la provincia un valor muy importante. El know-how aportado a muchos sectores por la febril actividad económica de los últimos 20 años. El objetivo de la exportación de este servicio debe dirigirse a países menos desarrollados que España. Un ejemplo: La capacidad y los conocimientos adquiridos por todos los trabajadores del sector de la construcción es un bien por el que países que carecen de él, pero con perspectivas de crecimiento, pagarían, o están pagando, a muy buen precio. Los ejemplos más claros están en Marruecos y Argelia. Países con perspectivas de desarrollo urbanístico muy grandes y métodos de construcción que aquí consideramos desfasados.

Muchas empresas alicantinas ya han empezado a trasladar sus bases de operaciones más allá del estrecho. Otras, en una situación financiera más delicada, han encontrado soluciones a su solvencia vendiendo a estos países maquinaria y herramienta desfasada o en desuso. Pero no son solo las empresas quienes pueden hacer ese pequeño viaje. Los trabajadores de la construcción, sobretodo cualificados y con experiencia, son altamente demandados en estos países. Teniendo en cuenta como está el panorama laboral del sector en la provincia no es desdeñable la oportunidad que se ofrece en estos países. Es cierto que existe la barrera idiomática, pero ésta es fácil de superar con formación y ganas.

Además ¿Quién dijo que esto sería fácil? Lo importante es que siguen apareciendo oportunidades.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: